Está bien mal
Referencia filmográfica:
Presunto Cumpable, Dir. Smith, Geoffrey & Hernández, Roberto. Per. Zúñiga, Antonio; Heredia, Rafael; Negrete, Layda; Hernández, Roberto & Gutiérrez, Eva. México: IMCINE, FEPROCINE & CONACULTA, 2008. 87 minutos.
Lo nuevo no es lo expuesto en este film, lo nuevo es que este en un film. No es que no se sepa, es que se calla como si no se supiera, si alguien más allá de decirlo, lo muestra se puede comenzar a tomar conciencia y así poder trabajar al respecto.
La vida de Toño Zúñiga, un joven “tianguista “de la Delegación Iztapalapa de 26 años de edad, ha cambiado para siempre cuando el día lunes 12 de diciembre del año 2005, una patrulla lo ha levantado abruptamente en acusándolo de homicidio, que no cometió. No pudo probar su inocencia y hay que hacer el suficiente énfasis en “probar su inocencia” ya que como la misma cinta menciona se es inocente hasta que se demuestre lo contrario, no lo lamentablemente inverso que se practica en ineficiente y estúpido sistema de justicia mexicano.
Parece broma el juicio que se nos presenta de Toño, que como se llama Toño podría ser Beto, Pepe, Lupita o el que sea, bueno, si es que no tienen dinero ni educación para defenderse. Broma en el sentido de que no se ve el interés del juez, a la parte acusatoria se inventa testimonios y luego los cambia. Por momentos se tiene la percepción de una farsa por lo irreal que parece, no obstante es, sería gustos pensar que es una tragedia donde el personaje va cometiendo errores que lo destruyen. Sin embargo es un maldito melodrama, el personaje tiene un problema muy grande que no puede solucionar y no hace nada al respecto, va dejando que las cosas pasen y no porqué no quiera sino que no puede, no hay formas ni recursos legales a su alcance para defenderse.
Salir de la sala después de ver está película mexicana del 2008 es una experiencia de asco y mucho; más que eso de miedo. ¿Así como fue levantado Tono puede ser cualquiera? Eso da miedo, no importa que no se haya cometido delito alguno con que se encuentre alguien a quien echarle la culpa basta.
Este filme ganador de doce premios cinematográficos entre como el Humanitas Award del International Documentary Association, Los Angeles 2010, o el Mejor Documental en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, Mexico 2010; menciona otras palabras que resuenan “por cada inocente en la cárcel, hay un culpable en las calles”. Tocando el tema de miedo: ¡qué miedo! No es posible que el estado al cual le hemos se le ha confiado la protección del pueblo, y que se le pague por ello, no pueda brindar ni lo más mínimo como lo es la seguridad; inclusive más allá de eso, se tiene que tener cuidado de la justicia misma.
Parece que el individuo no importa para el gobierno, no importa lo que le pase, eso sí cuando necesitan los votos salen hasta de las alcantarillas, nada más se les da el poder y ni en sus oficinas se encuentra.
Si Toño no hubiera logrado contactar a dos jóvenes abogados, (Layda y Roberto), quienes toman el caso con la esperanza de poderle regresar la libertad ahora, seguiría en la cárcel pagando algo que alquilen más hizo. Si un abogado especializado no hubiera trabajado pro bono también seguiría encerrado. Más aun, porqué no sirvió encontrar los elementos para reabrir el caso, lo que funcionó fue filmarlo y mostrarlo al magistrado y al mundo que se voltee, que se vea esa bazofia que se actúe al respecto, que se reformen los juicios que se haga como se llama: Justicia.
Justicia: Dar a cada quien lo suyo.
Amhed Sandoval amhed.san@gmail.com
solo es un caso mas de muchos y la verdad solo es morbo porque lo pusieron en cines, si uno lo ve siempre a pasado y la gente no hace nada para que se mejore todo. y eso no pasara jamas
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