domingo, 6 de marzo de 2011

La sangre erguida (2010)

El Poder Bien Parado

Referencia bibliográfica:

Serna, Enrique. La sangre erguida. Planeta: México, 2010. 326 p.p.

Como de chiste… estaba un argentino, un español y un mexicano; después de todo la vida es un juego que hay que jugar y aunque lo serio quiera excluir al juego el juego no busca excluir a lo serio, es decir, aunque parezca de broma Serna plantea en su libro La sangre erguida una postura seria sobre el poder y como los individuos luchan por él.

Bulmaro Díaz, mexicano; Juan Luis Kerlow, argentino y Ferrán Miralles, español, tres situaciones, inmigrante que escapa con su amante, estrella porno en decadencia (incluye impotencia y posteriormente hospital psiquiátrico) y galán virgen e impotente, una ciudad –Barcelona-, un tema en común -el falo-. Bulmaro busca regresarse a su casa pero lo que quiere es quedarse con su mulata y por los negocios de viagra ilegal es arrestado. Juan Luis viaja para comenzar el fin de su carrera haciéndose impotente al enamorarse por lo cual sufre y finalmente es feliz pasando. Ferrán un importante que encuentra su redención el viagra ilegal que vende Bulmaro por su sed de venganza contra las mujeres termina cometiendo un asesinato y en la cárcel se entera que la fuente de su poder viril era placebo.

Una buena palabra para definir lo más importante es falo, algo que penetra, manejado por Freud como el centro del de placer del hombre. Más tarde Marx explicaba que el Falo cultural era el capital, es decir, lo más importante en la sociedad o lo que pintaba en ella era el dinero. Sin embargo en nuestra sociedad actual el falo cultural es la imagen. Sí, la imagen, que genera más capital que el capital mismo. Cómo ejemplo están las luminarias ¿No es su imagen la que logra vender tantos productos sin importar la falta de contenido de las mismas?

Y de eso ésta la novela última del escritor mexicano nacido en 1959, del poder. Conociendo de primera vista, en los tres capítulos primeros de la obra publicada en el 2010 se entiende lo que cada personaje busca. El español quiere sexo, el mexicano quiere dinero y el argentino imagen. Sin lugar a dudas estas búsquedas individuales de los personajes son sobre la ansia de poder de alguna u otra manera.

En realidad en el transcurso de las páginas hasta llegar a la 326 se va percibiendo que es algo muy diferente lo que quiere cada uno, que la búsqueda del poder es vacía, que lo importante es estar con alguien, querer y sentirse querido.

Esa búsqueda de conseguir la realización por medio del “falo-centrismo”, en el sentido de poder y placer es vacía. No deja nada bueno a los personajes del también escritor de novelas premiadas como El seductor de la patria (1999) o El orgasmógrafo (2001), el tratar de tener ese sexo expendido o de ser aclamado como estrella o de simplemente tener más dinero que la pareja. De nada sirve la búsqueda del poder cuando no se tiene lo que más se quiere.

A pesar del final moralino que le da el recibido por la UNAM de Letras Hispánicas dónde el que le va bien (Juan Luis) es el que decidió quedarse con una mujer, casarse y tener hijos, como lo marcan los principio “morales”, no deja de lado el poder ver que pase lo que pase vale la pena luchar por lo que te interesa, en el caso de Bulmaro; o que lo único que necesitas para lograr las cosas es creer en ti mismo, según el caso con desenlace trágico de Ferrán.

Hay que pelear por lo que se en verdad se quiere, sin confundirse con el poder que corrompe y llena de vacío, hay que tomar decisiones, hay que equivocarse hay que sufrir para alcanzar la “felicidad”, ya que a pesar de que Juan Luis tuvo un “final feliz” no fue gratis, estar en el psiquiátrico no es algo sencillo. Pero, ¿Sería relevante la sombra sin el sol? ¿No hace el sol más fresca la sombra cuando más intenso es él? Lo mismo pasa con la vida, si no conocemos el lado “malo”, “feo”, “difícil” cómo se va a apreciar lo “bueno”, “bonito” o “confortable”. ¿No queda en el estomago del lector el sabor amargo de que la respuesta de Ferrán siempre estuvo en sí mismo? ¿Tenía que probar de una manera tan brutal el aprendizaje? Si el ya lo aprendió así, si hay que golpearse fuerte para vivir, probar y aprender pues a golpearse desde ahora.

Amhed Sandoval amhed.san@gmail.com

PRESUNTO CULPABLE / (2008)

Está bien mal

Referencia filmográfica:

Presunto Cumpable, Dir. Smith, Geoffrey & Hernández, Roberto. Per. Zúñiga, Antonio; Heredia, Rafael; Negrete, Layda; Hernández, Roberto & Gutiérrez, Eva. México: IMCINE, FEPROCINE & CONACULTA, 2008. 87 minutos.

Lo nuevo no es lo expuesto en este film, lo nuevo es que este en un film. No es que no se sepa, es que se calla como si no se supiera, si alguien más allá de decirlo, lo muestra se puede comenzar a tomar conciencia y así poder trabajar al respecto.

La vida de Toño Zúñiga, un joven “tianguista “de la Delegación Iztapalapa de 26 años de edad, ha cambiado para siempre cuando el día lunes 12 de diciembre del año 2005, una patrulla lo ha levantado abruptamente en acusándolo de homicidio, que no cometió. No pudo probar su inocencia y hay que hacer el suficiente énfasis en “probar su inocencia” ya que como la misma cinta menciona se es inocente hasta que se demuestre lo contrario, no lo lamentablemente inverso que se practica en ineficiente y estúpido sistema de justicia mexicano.

Parece broma el juicio que se nos presenta de Toño, que como se llama Toño podría ser Beto, Pepe, Lupita o el que sea, bueno, si es que no tienen dinero ni educación para defenderse. Broma en el sentido de que no se ve el interés del juez, a la parte acusatoria se inventa testimonios y luego los cambia. Por momentos se tiene la percepción de una farsa por lo irreal que parece, no obstante es, sería gustos pensar que es una tragedia donde el personaje va cometiendo errores que lo destruyen. Sin embargo es un maldito melodrama, el personaje tiene un problema muy grande que no puede solucionar y no hace nada al respecto, va dejando que las cosas pasen y no porqué no quiera sino que no puede, no hay formas ni recursos legales a su alcance para defenderse.

Salir de la sala después de ver está película mexicana del 2008 es una experiencia de asco y mucho; más que eso de miedo. ¿Así como fue levantado Tono puede ser cualquiera? Eso da miedo, no importa que no se haya cometido delito alguno con que se encuentre alguien a quien echarle la culpa basta.

Este filme ganador de doce premios cinematográficos entre como el Humanitas Award del International Documentary Association, Los Angeles 2010, o el Mejor Documental en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, Mexico 2010; menciona otras palabras que resuenan “por cada inocente en la cárcel, hay un culpable en las calles”. Tocando el tema de miedo: ¡qué miedo! No es posible que el estado al cual le hemos se le ha confiado la protección del pueblo, y que se le pague por ello, no pueda brindar ni lo más mínimo como lo es la seguridad; inclusive más allá de eso, se tiene que tener cuidado de la justicia misma.

Parece que el individuo no importa para el gobierno, no importa lo que le pase, eso sí cuando necesitan los votos salen hasta de las alcantarillas, nada más se les da el poder y ni en sus oficinas se encuentra.

Si Toño no hubiera logrado contactar a dos jóvenes abogados, (Layda y Roberto), quienes toman el caso con la esperanza de poderle regresar la libertad ahora, seguiría en la cárcel pagando algo que alquilen más hizo. Si un abogado especializado no hubiera trabajado pro bono también seguiría encerrado. Más aun, porqué no sirvió encontrar los elementos para reabrir el caso, lo que funcionó fue filmarlo y mostrarlo al magistrado y al mundo que se voltee, que se vea esa bazofia que se actúe al respecto, que se reformen los juicios que se haga como se llama: Justicia.

Justicia: Dar a cada quien lo suyo.

Amhed Sandoval amhed.san@gmail.com