sábado, 23 de octubre de 2010

BIUTIFUL / (2010)

Dirección: Alejandro González Iñárritu

Producción: Alejandro González Iñárritu, Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro & Fernando Bovaira

Diseño Prod: Brigitte Broch

Guión: Alejandro González Iñárritu, Armando Bó & Nicolás Giacobone

Música: Gustavo Santaolalla

Fotografía: Rodrigo Prieto

Montaje: Stephen Mirrione

SFX: Thorsten Rienth

Reparto: Javier Bardem, Rubén Ochandiano, Eduard Fernández & Maricel Álvarez

Paises: México /España

Año: 2010

Género: Drama

Idiomas: Inglés /español

Productora Cha Cha Cha Films & Focus Features

Distribución Focus Features


Esta es la historia de un hombre en caída libre. En su viaje a la redención, la oscuridad ilumina su camino. Conectado al otro mundo, Uxbal es un héroe trágico y padre de dos niños que al sentir el peligro de la muerte batalla contra una dura realidad y un destino que va en su contra para poder perdonar, perdonarse, por amor y para siempre. Un drama centrado en un hombre que está involucrado en la trata de inmigrantes ilegales que se enfrenta a su amigo de la infancia, que ahora es un agente de la policía.


Trepidante, retador, interesante, atrayente… pero el tráiler, eso sí, uno de los mejores últimamente. Desde que aparece en la sala obscura ante el espectador, esa musicalización que va dando el mood, desde ese: “A veces el destino es como una tormenta de arena que no se detiene…” hasta aquel “…tu vida nunca volverá a ser la misa” lo único que se tiene en mente es en cuanto falta para el estreno.

El viernes pasado, ese día llego la gran fecha de estreno, de la película nominada en Cannes ganadora al Mejor Actor, que de Javier Bardem no hay más que decir que lo ha hecho bien, muy bien el personaje de Uxbal es complejo y lo ha encarado de my buena forma. Se sienten en el rostro de Bardem un dolor, una carga, algo que está por estallar y ya no puede ser contenido.

Iñarritu nunca ha sido un gran director, una de cincuenta tomas no es efectividad ni tener las cosas claras, pero siempre ha tenido apoyo.

La Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinemátograficas ha elegido la película de Alejandro González Iñárritu para representar a México y luchar por una de las cinco candidaturas a la mejor película de habla no inglesa en la próxima edición de los Oscar.

Pero la idea no es hablar mal de los pocos directores mexicanos que “sobresalen”, no obstante se esperaba mucho más de la cinta. La historia a pesar de tener un argumento sólido, unos personajes muy obscuros y con bastante jugo, no se les termina por exprimir.

Por momentos Biutiful va en aumento, los problemas son enormes pero parece que no son tan malos, padecen incluso solucionables. Se entiende desde el principio el desenlace así que toda la trama se espera el momento en que eso ocurra .

Confusa por momentos e incluso aburrida si no se presta suficiente atención. Sin embargo no todo son aspectos negativos, lo que se retrata en la historia es algo que no por ocurrir en España no sucede en todo el mundo, es como Los olvidados de Luis Buñuel (1950), es decir, un evento universal en un lugar local. Esto es muy útil es un pensamiento postmodernista que aun utilizan los activistas (“Piensa globalmente, actúa localmente”). Inmigrantes hay en todas partes y los mercados que manejan al igual que violencia intrafamiliar, situaciones médicas de ultimátum, corrupción y creencias esotéricas.

Lo más destacable de este filme es sin duda el look, el cómo se ve y lo que ve está ahí para dar una sensación de asco, de un constante malestar, no s que la foto este mal, así está diseñado. El sudor en la cara de los personajes, una tía fea, lugares desordenados y carentes de higiene, ropa de “mal gusto”. Y eso es genial, todo aquello que haga dudar de lo que se tiene esta muy bien porque permite darnos cuente si es real o no, si está bien o no. Y si nunca se ve cómo se puede dudar.

Biutifil película que no permite en la cual no hay al dejar pasar detalles, en la cual hay que poner atención en el cómo se ve y en la actuación de Bardém. Fuera de eso hay que disfrutar el tráiler y lo que dice.

Amhed Sandoval amhed.san@gmail.com

sábado, 16 de octubre de 2010

LA VIDA LOCA / (2008)

Dirección y Fotografía: Christian Poveda

Producción: Carole Solive

Co-producción: Gustavo Emilio Maillé, Angel Olaya & Christian Poveda

Producción en Línea (España): José Esteban Alenda

Música Original: Sebastian Rocca

Edición: Mercedes Alted

Gerente de producción: GerCatherine Grel

Sonido: Sylviane Bouget & Jean-Guy Veran

Editorial Department

País: España/Francia/México

Año: 2008

Género: Documental

Duración: 94 minutos

Clasificación: B15

En América Central, se les llama maras. Creados sobre el modelo de las pandillas de Los Ángeles, estos grupos de jóvenes siembran el terror en países como El Salvador.

Abandonados por el entorno social, los adolescentes encuentran en esas pandillas un lugar en el mundo, un sentimiento de seguridad, una comunidad que los ampara. En contraste con la miseria y la inseguridad reinantes, los pandilleros no piden ni piedad, ni caridad, ni asistencia alguna. Durante un año entero la cámara se detiene en la cotidianidad de una célula de base de una de esas gigantescas maras, la Clica 18 de la Campanera, compuesta por unos cincuenta adolescentes y jóvenes adultos, con una media de 16/18 años. Esa pandilla es una suerte de comuna igualitaria, una especie de cofradía autoproclamada de marginados, mitad niños de la calle, mitad niños soldados.

viernes, 8 de octubre de 2010

AÑO BISIESTO / (2010)

Dirección: Michael Rowe

País: México

Año: 2010

Guión: Lucía Carreras y Michael Rowe

Fotografía: Juan Manuel Sepulveda

Edición: Óscar Figueroa

Con: Mónica del Carmen (Laura), Gustavo Sánchez Parra (Arturo), Armando Hernández (Hombre 3), Diego Chas (Hombre 1), Ernesto González (Viejito), Bertha Mendiola (Viejita)

Producción: IMCINE, Machete Producciones, Edher Campos, Luis Salinas.

Duración: 94 minutos.

Clasificación: C.

Laura vive en lo profundo de la melancolía de su turbulento pasado en Oaxaca. Sus días pasan solitarias hasta que decide poner fin a todo. Laura conoce a Arturo que le ayude a acabar con el dolor de su existencia.

Este viernes se ha estrenado en diez salas de la capital la ópera prima del australiano Michael Rowe, exalumno del Centro de Capacitación Cinematográfica, que obtuvo el galardón de la Cámara de Oro en el pasado Festival de Cannes. Cinta hecha con un poco del manifiesto Dogma 95, es decir, es una película simple, sin modificaciones en en postproducción, carente de iluminación especial y lo más resaltante de todo con escenas reales, en este caso incluyendo el sadomasoquismo.

Si se hablaba de ojos nuevos, en está ocasión no hay que olvidarlos ya que es un film que a pesar de ser muy simple en su historia la forma de contarla resalta mucho de las que se está acostumbrado, por lo menos en México. Está película es para un público adulto, en todos los sentidos de la palabra, esto no se refiere a que sea una cinta pornográfica a pesar de las escenas sexuales que tiene.

El mundo del masoquismo, la necesidad de afecto y la entrega incondicional son explorados a través de Laura, una joven nacida en Oaxaca que está un tanto obsesionada por el mes de febrero, cuando se celebra el Día del Amor, imaginando que tiene una pareja que la corteja.

Laura tiene varias relaciones pero todos de una sola noche, hasta que conoce a Arturo quien regresa, y después de algunos encuentros sexuales comienza una reacción sadomasoquista. Laura tiene un plan muy importante para el 29 de febrero, fecha en la que murió su padre cuatro años atrás, y para esto necita la ayuda de alguien como Arturo.

Destacable y mucho la actuación de Mónica del Carmen, quien es una desconocida en el entorno del cine nacional, egresada del INBA y oaxaqueña como requería el director para su papel. Da una muestra de cómo un actor puede sostener una cinta.

Rowe a pesar de ser galardonado este mismo año con el mayor premio de óperas primas a nivel mundial no sabe dirigir, el en verdad es guionista, uno muy bueno, pero de dirección sabe muy poco. Lo más importante de su proyecto es que no encontraba apoyo, sin embargo nunca se dio por vencido. La película de cine de autor se hizo con un presupuesto bajísimo, incluso la cámara fue prestada.

Robert Rodríguez estaría orgulloso porque en su escrito “Escuela de cine en 10 minutos” incitaba a los nuevos realizadores a hacer películas con lo que tuvieran a la mano, con cosas prácticas y que confiaran en sus ideas. No se complicaran y buscaran equipo prestado, en algún momento a alguien le gustaría lo que hacen.

A quién le fue gustando la propuesta de Rowe si no a la propia crítica de Cannes y no es de extrañarse, esta cinta es “Muy Cannes”, esto quiere decir que retrata lo más profundo de un ser humano, con una dinámica aparentemente muy lenta por lo contemplativa que es, una simpleza en su elaboración y algo diferente que intrigue. Año bisiesto en todo momento cumple con estas características, no quiere decir que todas las películas ganadoras de la Cámara de Oro tengan que ser meramente así, Pulp Fiction de Tarantino es un ejemplo de esto. No obstante la tendencia última de este festival se ha perfilado para allá.

Lacan decía que el ser humano no es más que un trozo de carne en el momento que nace y se va llenando de subjetividad a través de un el contexto en el que se desarrolla creando así su Ego siendo un espejo de lo que ve. Laura como todos tiene un pasado, en el cual ocurrió algo que se desconoce pero que el público puede intuir, he aquí uno de los elementos que hacen destacar el guión, no todo se cuenta pero se sabe.

E.M. Cioran a muy corta edad coincidía con que nada podría justificar el hecho de vivir, no todos tienen el coraje de acabar con su propia existencia, “quiero morir pero lamento quererlo” El sentimiento más perverso que existe es el sentimiento de la muerte. A Cioran literalmente le daban asco las personas que no aceptaban morir solas y recibir la revelación que sólo en el momento de la agonía se puede alcanzar. Laura tiene ese sentimiento de querer morir, asimismo no es capaz de acabar con su propia existencia y menos aun en la soledad.

Rowe no muestra una obra hegemónica ya que retrata esa parte que no gusta de uno mismo, eso que se quiere evitar saber, eso que se es y que no se quiere ser. Ese miedo a la soledad, ese medo al vacio, ese miedo a la nada. La nada que se intenta llenar con pasiones, pasiones que salen de lo normal, pasiones que destruyen, pasiones que matan.

Arturo comprende el deseo de Laura y promete ayudarla, si no llega Laura no tendrá el coraje para hacerlo ella misma, la propia historia lo narra entre líneas.

Amhed Sandoval amhed.san@gmail.com