Alienación y poder
Supresión de personalidad del individuo controlando y anulando su libre albedrío, para hacer a la persona dependiente de lo dictado por otra persona u organización. El alienado permanece dentro de sí, ensimismado por su desorientación social. ¿Qué es más alienate que el ejército? Es decir, cualquier actividad que promulgue disciplina es alienante en sí.
Si todos visten, marchan, comen, actúan, etcétera, de la misma manera no hay expresión individual, se convierten entonces un sujeto colectivo, uno que no piensa por sí mismo, ese proceso permite a algunos pocos tener el poder sobre otros.
Vargas Llosa en su novela primera, La ciudad y los perros, narra la vida dentro del Colegio Militar Leoncio Prado dónde los internos son sometidos a una gran cantidad de maltratos tanto de sus compañeros como de sus encargados.
¿Cuál es el objetivo de internar a un hijo a una vida tan complicada y pesada en lugar de permitirlo ser lo que es? Si los individuos se comportan “diferente” al resto de la población es necesario separarlos porque “contaminan”, hacen que la sociedad sea “peor”. El sistema de poder es introducido entonces al individuo por medio de la disciplina a tal punto que cree que es “correcto” lo que está haciendo y es esta la alienación. Eso no es tan diferente de lo que sucede en n hospital en un psiquiátrico con los “enfermos”.
Lo peligroso de la disciplina, que “se vende” como si fuera “buena”, incluso los atletas son personajes admirados por su constancia y entrega sin analizar que están sometiendo sus cuerpos a cierto rigor que hace posible que logren cosas muy complicadas y se les sea aplaudido.
Somos lo que somos, pero todo a través de nuestro cuerpo, siendo las penas corpóreas, como las que se cometen en contra de los internos del Leoncio Prado, si no se les permite salir a los internos se les limita por completo su posibilidad de ser.
El sistema de poder es tan complejo, estructural y tan descentralizado que funciona sin las “cabecillas”, como el Jaguar, que a pesar de ser el líder interno al caer, se reorganiza y no importa el nombre ni la persona, el grupo como colectivo sigue funcionando.
Si al sistema de poder le estorba alguien o le contamina no le causa mayor problema que removerlo hasta “normalizarlo”, es decir, hacerlo ”normal” como todos los demás.
No hay capacidad de ser libre en una sociedad que busca ser en conjunto y no en individualidad, que se limita entre si y peor aún, que cree que está bien, y no es algo que se acabe de inventar, Michel Foucaul uno de los filósofos más importantes de su momento ya mencionaba estos principios sobre el poder y su establecimiento cultural.
Amhed Sandoval amhed.san@gmail.com
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