El cine es varias cosas pero nunca se ha logrado llegar a un consenso, si bien es cierto que tiene un lenguaje y una estética propios no puramente un arte, aunque logra generar ganancias no es sólo una industria, incluso aunque comenta y distribuye puntos de vista no es meramente un medio de comunicación. Sin embargo aunque no es concepto claramente definido, sabemos que disfrutamos de él sin profundizar en su contenido. Se dice que el cine solamente lo deben de hacer los que tienen algo que contar, porque al final de cuentas el cine es sobre contar historias. La intención de un servidor de poder producir cine comercial no es por el hecho de generar dinero a través de él sino de transmitir posturas propias.
Una buena palabra para definir lo más importante es falo, algo que penetra, manejado por Freud como el centro del de placer del hombre. Más tarde Marx explicaba que el Falo cultural era el capital, es decir, lo más importante en la sociedad o lo que pintaba en ella era el dinero. Sin embargo en nuestra sociedad actual el falo cultural es la imagen. Sí, la imagen, que genera más capital que el capital mismo. Cómo ejemplo están las luminarias ¿No es su imagen la que logra vender tantos productos sin importar la falta de contenido de las mismas?
La constante circulación de imágenes hace que estas pierdan su subjetividad impresa por el autor y se convierta así en un signo vacío. Para el postmodernismo es importante que el arte se reproduzca mecánicamente, como lo plantea Benjamin, porque considera que el arte es para utilizarse y hacer avanzar así posturas, culturales o contraculturales. La inercia de la evolución social nos lleva a la generación arte que se crea sin importar el autor, quien es sólo el medio material de concepción del mismo. Lo importante son las ideas no quien las diga.
Lo anterior es sólo para entender el tema principal de este blog “El cine un arte desaurizado que difunde posturas”. La subjetividad de obra de arte original creada por el autor fue tomando importancia en el Renacimiento logrando incluso que lo que hiciera el autor fuera por sólo eso, arte. Si el arte se reproduce mecánicamente como sucedió desde la Revolución industrial se desauriza ya no vemos el original creado por el autor si no una copia.
Cuando consumimos cine nunca es la obra original hecha por el autor, siempre consumimos copias, como las de 35mm en los exhibidores o en el hogar en algún formato digital como Blue Ray o DVD. Incluso por la naturaleza de la creación de la obra cinematográfica el propio autor jamás ve su propia obra, esta es etérea. Siempre se trabaja con copias mecánicas, y el único instante en que la obra es autentica es en el momento que la imagen pasa por la cámara, sin embargo sólo es una proporción de la obra y no se sabe si es la que se utilizará para el producto final hasta que el director lo indica o el editor lo decide sin embargo el período de la obra aurizada creada por el autor deja de existir.
Lo destacable de entender la desaurización del cine es que así las obras cinematográficas son utilizables y pueden difunden posturas. Para ello en este blog se criticarán algunas películas y conocer así algunas de sus posturas de las mismas a través de un análisis cinematográfico semiótico básico. Antes de cada reseña se dejará el link del trailer, la ficha técnica y la sinopsis de cada cinta para poder tener una idea general del contenido.
Para simplificar lo anterior: El falo cultural, lo que penetra, en la actualidad es la imagen; el cine está hecho de imágenes y es un arte desesaurizado por naturaleza debido a su reproducción mecánica lo cual permite que se utilice para la difusión de posturas, mismas que conoceremos de algunas películas al desglosarlas.
A todos los lectores se les advierte de antemano que por momentos parecerá que se deja de lado la cinta referida, no obstante si la intención es que se conozca sobre las posturas de las estas es necesario ahondar en algunos conceptos o teorías que nos remitan a la comprensión de estas posturas.
Amhed Sandoval amhed.san@gmail.com
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